La crisis, el paro, los impuestos y la predisposición de todos los grupos a pactar sobre la educación o las leyes de los ayuntamientos centraron los debates que el presidente de la Junta entabló en en Parlamento con los líderes de la oposición, Javier Arenas, del PP, y Diego Valderas, de IU.
Fue en la sesión de control al Gobierno y en respuesta a una pregunta de Valderas sobre la situación del desempleo en Andalucía, cuando el presidente de la Junta señaló que la Administración debe tener en cuenta dos condicionantes a la hora de movilizar recursos: las competencias y la disposición económica.
Según Griñán, la Junta ha hecho un gran esfuerzo para enfrentarse a la crisis y al desempleo, complementando de su presupuesto los programas del Gobierno central en colaboración con los ayuntamientos, lo que no han hecho otras comunidades.
Pero en estos momentos, admitió el presidente, «Andalucía está al límite de las disponibilidades económicas». Valderas pidió al presidente que saque el dinero «de debajo de las piedras», al igual que han hecho los ayuntamientos durante mucho tiempo «asumiendo competencias impropias». Además, reprochó al presidente de la Junta el escaso éxito de las medidas anticrisis. Griñán se mostró dispuesto a negociar siempre que se tenga en cuenta la disponibilidad económica de la Junta.
Los pactos también centraron buena parte del enfrentamiento dialéctico que mantuvieron el presidente del Ejecutivo autonómico y el líder de los populares andaluces. Griñán invitó a su oponente a suscribir pactos sobre educación, agua, vivienda y leyes municipales. Tras preguntarle el dirigente popular por las prioridades de la Junta en este nuevo curso político, Arenas dijo sí al pacto de educación. En el terreno económico reclamó un plan de austeridad en los presupuestos de la Junta para 2010 y criticó los efectos que tendrán la subida de impuestos en Andalucía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario