MUCHASCASAS.NET.- DANIELLA MONTENEGRO.- La caída se debió a las fuertes dotaciones a provisiones y saneamientos realizados. La entidad de Botín es el primer banco de la zona del euro por valor en Bolsa y está entre los quince mayores del mundo. obtuvo un beneficio neto de 5.351 millones de euros en 2011, un 35% menos que los 8.181 millones ganados en 2010 debido a las fuertes dotaciones a provisiones y saneamientos realizados, que sumaron 3.183 millones de euros. Según explicó el banco a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), entre esos saneamientos destaca la dotación de 1.812 millones de euros brutos para activos inmobiliarios en España, que permitió elevar la cobertura de los inmuebles adjudicados hasta el 50%, desde el 31% anterior. También dedicó 600 millones de euros brutos a amortizar el fondo de comercio de sus negocios en Portugal, en tanto que otros 1.513 millones procedentes de plusvalías fueron para cubrir "otros saneamientos extraordinarios".
De no haber realizado esos saneamientos, el Santander habría ganado 7.021 millones de euros en 2011, el 14% menos, dice el banco, que destaca que en 2011 obtuvo por primera vez más de la mitad de su beneficio (el 51%) en Latinoamérica, donde ganó 4.664 millones de euros, el 1,4% menos. Brasil fue, como de costumbre, el mercado de la otra orilla del Atlántico donde la entidad ganó más dinero, 2.610 millones de euros, aunque también fue una cantidad inferior a la obtenida en 2010, concretamente el 7,2%. Europa Continental aportó el 31% del beneficio neto del Grupo -2.849 millones (-15%)-, mientras que el Reino Unido sumó el 12% ó 1.115 millones (-42%) y Estados Unidos, 1.059 millones (+37%), de los cuales el Sovereign obtuvo 526 millones (+24%).
Asimismo, el Santander terminó el pasado ejercicio con una tasa de mora global del 3,89%, algo superior al 3,55% de 2010. En España, la mora empeoró en 1,25 puntos el año pasado, hasta alcanzar el 5,49%, influida también por "la caída del 7% del crédito", explica el banco, que presume de que la tasa es inferior en dos puntos a la media del sector nacional. El crédito a la clientela se situó al cierre de diciembre en 550.000 millones en todo el grupo, el 4% más, mientras los depósitos de la clientela sumaron 639.000 millones tras aumentar el 3%, lo que permite afrontar 2012 "sin necesidad de emisiones de deuda en España y Portugal". Según explica el banco, la estrategia central de negocio sigue siendo captar y vincular a "más y mejores clientes" y mejorar la estructura de financiación del activo con depósitos más estables.
El crédito crece con fuerza en las unidades que operan en mercados emergentes y en financiación al consumo, mientras que cae en las economías que están en fuertes procesos de desapalancamiento, como España y Portugal, explica la nota. La entidad también recuerda que ya ha alcanzado el 9% de core capital o capital principal que exige la autoridad bancaria europea (EBA) a todas las grandes entidades financieras para el 30 de junio de 2012, situándose en el 10,02%. En palabras del presidente del Grupo, Emilio Botín, la entidad "ha demostrado su capacidad de generar resultados" para alcanzar no sólo las exigencias de capital de la EBA, sino también para elevar las provisiones de cobertura de los riesgos inmobiliarios y mantener la retribución a accionista en 0,6 euros por título "por tercer año consecutivo".
Según explica el Santander, los ingresos obtenidos el pasado año crecieron el 5% y alcanzaron los 44.300 millones de euros, lo que, combinado con unos costes de 19.900 millones (que se elevaron el 9%, situó el ratio de eficiencia anual en el 44,9%, frente al 43,3% de 2010. El Banco Santander cerró 2011 con una capitalización de 50.290 millones de euros que le sitúan como primer banco de la zona del euro por valor en Bolsa y entre los quince mayores del mundo, dice la propia entidad. Poco antes de las 10:00, la
A José no le avergüenza reconocer que ha tenido que rebuscar «en la basura» para conseguir comida para su familia. Ni él ni su mujer encuentran trabajo y tienen un hijo de seis años y un bebé en camino. «Necesito un trabajo y un hogar porque nos ha llegado la orden de desahucio», dice desesperado. La casa en la que viven fue puesta como aval en un negocio familiar y ahora va a ser embargada. En tres meses se quedarán en la calle.
Esta familia de Valencia afrontan el mes con 348 euros en el bolsillo, «la pensión de invalidez que cobro, ya que sufro ataques epilépticos», explica José. Él pone rostro a uno de los 1,3 millones de valencianos que viven en riesgo de extrema necesidad, tal y como arroja el informe 'Impactos de la crisis' presentado ayer por la Red europea de lucha contra la pobreza y la exclusión social (Eapn).
De ellos, 996.512 ya se encuentran por debajo del umbral de la pobreza. Esto se traduce en que una familia media, con tres miembros en el hogar, ingresa menos de 376 euros mensuales por cabeza. Es el caso de José, donde todos sobreviven con una cantidad inferior a esa. Esta cifra oscila según el número de personas que componen el hogar aunque la media ronda los 400 euros. «Salimos adelante porque el párroco de nuestro barrio nos ayuda. Estoy pidiendo ayuda a los servicios sociales y busco una vivienda de alquiler solidario», señala este valenciano.
En total, el 20,1% del total de la población de la Comunitat está ya en esta situación de urgencia. En un año se hundieron en la pobreza 137.453 valencianos. Se trata de la cuarta mayor subida en la comparativa por comunidades.
Crecen las personas que ya están en la pobreza en la Comunitat y también las que corren peligro de estarlo. Y es que según el estudio presentado ayer, la valenciana es la región de España en la que más se incrementaron las personas en riesgo de exclusión social. Un 4,2% más de 2009 a 2010. Este porcentaje se traduce en 208.555 valencianos que en un año se han visto acorralados por la crisis. La complicada coyuntura económica se prolonga y sigue haciendo estragos. En 2010, el 26,3% de los valencianos era susceptible de acabar en esta situación, cuando un año antes este porcentaje era cuatro puntos inferior.
Estos datos del estudio son resultado del llamado «indicador europeo de pobreza y exclusión, conocido como Arope», detalla el documento. En concreto, los hogares que sufren esta realidad cuentan con una renta inferior al 60% de la media nacional. Además, algunas de ellas no tienen posibilidad de adquirir al menos cuatro de nueve bienes y servicios así como el escaso nivel de empleo entre los miembros de la unidad familiar.
Junto a los 996.512 valencianos que han caído en la miseria, 155.701 más sufren esta privación para comprar determinados bienes básicos (el 3,1% de la población) y el 9,7 % vive en hogares con baja intensidad de empleo (483.399 personas).
«Es necesaria una profunda transformación de las políticas sociales en España para lograr los objetivos de reducción de la pobreza y combatir los efectos más negativos de la difícil situación económica», advierte Eapn, formado por un conjunto de oenegés.
Uno de cada cuatro
En el conjunto de España, la población en riesgo de pobreza y exclusión también aumentó de forma «preocupante» en 1.0001.212 personas para situarse en un total de 11.666.827. Uno de cada cuatro españoles padece estas circunstancias. Es la proporción más alta desde 2004 (24,4%), primer año con datos de este indicador en Eurostat. El informe recuerda que la mayor parte de las políticas sociales está transferida a las comunidades autónomas y cada una tiene resultados dispares, entre el 41,5% de Extremadura y el 9,7% de Navarra de ciudadanos en situación socioeconómica desfavorable.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario