MUCHASCASAS.NET.- REDACCIÓN.-.- Grecia protagonizó esta semana las noticias económicas, con la luz verde de la Comisión Europea al desembolso del paquete de ayudas al país, por 130.000 millones de euros, que se materializará tras su ratificación por los estados miembros y por el Consejo del 1 y 2 de marzo, y que le permitirá afrontar el pago de sus próximos vencimientos. El acuerdo exige fuertes contrapartidas en términos de supervisión –un equipo de la Comisión controlará in situ el cumplimiento de las medidas exigidas- y además, se creará una cuenta segregada específica para el pago del servicio de la deuda y se garantiza el cumplimiento de los compromisos con independencia del resultado electoral de abril.
A falta de concretar la participación del FMI en el paquete de ayuda y las condiciones del acuerdo con acreedores –se ha avanzado que la quita sobre nominal asciende al 53%-, el paso dado por la Comisión aleja los escenarios extremos valorados por el mercado. Sin embargo, se mantienen las dudas sobre la capacidad de recuperación del país –el PIB se contrajo en 2011 en un 7% y las previsiones de la CE apuntan a una nueva caída en 2012 del 4,4%- sin el apoyo de medidas de reactivación económica. El incumplimiento del plan de privatizaciones previsto o el deterioro de la actividad -la Troika plantea una previsión de crecimiento real superior al 3% desde 2015- podrían poner en dificultades la capacidad del país para afrontar sus compromisos futuros.
Las previsiones de crecimiento para Grecia –así como para el resto de los socios de la UE- en 2012 eran dadas a conocer por el Vicepresidente de la CE, Olli Rehn, el jueves. El organismo sitúa la tasa de crecimiento del conjunto de la UEM en el -0,3%, mientras que en la UE asistiríamos a un estancamiento. El perfil trimestral de esta evolución es creciente en ambos casos, asistiendo a una paulatina mejoría de la actividad a lo largo del ejercicio.
Por países, cabe destacar que ocho socios de la Eurozona registran crecimiento interanual negativo en 2012 –Grecia, Portugal, Italia, España, Países Bajos, Chipre, Eslovenia y Bélgica, por magnitud de caída-, mientras que Eslovaquia y Estonia serían los más dinámicos, con sendas tasas de crecimiento del 1,2%. Por su parte, Alemania (0,6%) y Francia (0,4%) consiguen quedar al margen de las caídas, lo que constituye una buena noticia para nuestra economía, y en particular para nuestro sector exterior, uno de los principales motores de actividad. El informe reconoce el estancamiento en el que se encuentra la economía europea, si bien considera como elementos positivos, la relajación de las tensiones en los mercados financieros y las reformas económicas que se están abordando por los países miembros.
La preocupación de los mandatarios europeos respecto a la situación económica se materializaba en la carta enviada al Presidente Durao Barroso esta semana por doce países de la UE, en la que exponían la necesidad de implantar medidas de impulso del crecimiento para superar la actual situación y conseguir que Europa recobre protagonismo en la escena internacional. Las propuestas de los firmantes –entre los que no se incluían Francia ni Alemania, pero sí Reino Unido, España, Italia, Irlanda, Suecia, Finlandia y Holanda, entre otros- pasan por el reforzamiento del mercado único dentro de la UE y la reducción de las barreras comerciales con otros países, la liberalización del sector servicios, la creación de un mercado único en materia de energía y en el sector digital, el apoyo a la investigación y a la actividad emprendedora, y la reducción de las trabas burocráticas y administrativas.
Las estimaciones de crecimiento de la Comisión Europea hacen prever un reajuste de los objetivos de déficit público impuestos a los socios de la Eurozona, al menos en aquellos casos, como ocurre en España, en que la actividad muestra un perfil más débil. Las declaraciones del Presidente del BCE, alertando de los peligros de una posible flexibilización de los objetivos de déficit, en términos de aumento de las turbulencias y las primas de riesgo en los mercados, vienen a contradecir la expectativa generalizada de flexibilización, por lo que habrá que estar atentos a la evolución de los acontecimientos.
En materia de reformas, esta semana el Ministro de Economía y Competitividad anunciaba la negociación con el sector bancario de un código de buenas prácticas, junto con la aprobación de modificaciones normativas, con el objetivo de evitar las ejecuciones hipotecarias para los colectivos con especiales dificultades económicas. La reforma permitirá evitar la ejecución de las hipotecas sobre la vivienda habitual de las familias con todos sus integrantes en paro, y que no cuenten con ingresos suficientes para afrontar los pagos hipotecarios.
Además de esta reforma, cabe destacar la aprobada en el consejo de ministros del viernes para agilizar el pago de las facturas pendientes por parte de las entidades locales a sus proveedores. El mecanismo de pago tendrá al ICO y a un consorcio bancario como financiador de los pagos adeudados.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario