MUCHASCASAS.NET.-REDACCIÓN.-En el momento que otra entidad bancaria se hace cargo de la hipoteca, se está ante un caso de subrogación. Conviene seguir este procedimiento cuando el banco no contemple la novación (renegociación de las condiciones del préstamo) y si la cuantía del capital que se debe pagar es alta y el ahorro con el nuevo gasto compensa ésta.
A la cantidad que se debe pagar al notario y al registrador se suman las comisiones de cancelación de la vieja hipoteca y, en ocasiones, las de apertura de la nueva. Esta comisión puede llegar al 1% del capital pendiente si el préstamo es a tipo variable, y al 2,5% si es a tipo fijo. Siempre que el capital pendiente sea muy elevado o la tasación antigua, es probable que se exija volver a tasar. Al contrario que la novación, los gastos de gestoría y de registro son muy elevados: por 100.000 euros de capital debido pueden llegar a cobrar cerca de 210 euros.
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