El grupo rechaza la estimación de Moody's y dice que sanear la firma le costará 'sólo' 3.000
MUCHASCASAS.NET.A.RICO El fabricante automovilístico estadounidense General Motors (GM) necesita unos 5.700 millones de euros para el sanear su filial Opel, según cálculos de la agencia de calificación Moody's. Esta cantidad supera notablemente la cifra de 3.000 millones que baraja la casa matriz y que su consejero delegado, Fritz Henderson, ratificó ayer.
Moody's señala en su análisis que la liquidez de GM y las ayudas financieras públicas disponibles para el consorcio serán insuficientes para cubrir las necesidades de liquidez y los gastos del saneamiento y funcionamiento de Opel. Por ello Moody's prevé que GM se asegure ayudas estatales para sanear Opel y mantener su control.
La agencia de calificación de riesgo destaca el valor estratégico de Opel/Vauxhall para GM, ya que el consorcio estadounidense puede satisfacer la creciente demanda de vehículos pequeños en EEUU con los modelos de la marca Opel, repartir los costes de desarrollo a más automóviles, así como mantener poder de compra frente a otros suministradores.
Alemania ya ha advertido al grupo que deberá encargarse de los costes de saneamiento de Opel. Y es que GM tendrá que pagar antes del 30 de noviembre el crédito puente de 1.500 millones que el Gobierno alemán le concedió para satisfacer las necesidades inmediatas de liquidez de Opel. Así lo aseguró el director financiero de GM Europe, Enrico Digirolamo, que explicó que la corporación reintegró ayer mismo 200 millones, con lo que la deuda pendiente es de 600 millones.
GM decidió la pasada semana revocar la venta de sus marcas europeas Opel y Vauxhall al consorcio integrado por el fabricante canadiense de componentes para automóviles Magna y por el banco ruso Sberbank. Magna ya advirtió ayer que, aunque acepta la decisión, exigirá el pago de los costes generados por la fallida compra, mientras que la entidad rusa no descarta querellarse contra GM.
Así, el máximo responsable de Magna, Siegfried Wolf, declaró que quiere hablar con GM para que le indemnice por los costes generados de unos 100 millones de dólares en los meses pasados para preparar la adquisición de Opel. "Se valorarán muchas otras operaciones, ya General Motors quiere basarse en nuestro plan de negocios" para Opel, comentó Wolf.
Magna iba a controlar junto con el banco estatal ruso Sberbank más la mitad de Opel, según varios preacuerdos pactados con GM, que al final y para sorpresa de todo el sector, no se han cumplido. Una herida que no será fácil de cerrar en el bando ruso. Y es que Rusia no descarta la posibilidad de querellarse contra GM por haber cancelado la venta. "Actualmente, estamos celebrando consultas con GM; habíamos entablado unas relaciones jurídicas que ahora tenemos que rescindir", dijo el presidente del Sberbank, Herman Gref.
El gerente indicó que Sberbank espera resolver sus problemas "sin recurrir a los procedimientos judiciales", pero advirtió que en caso necesario no dudarán en recurrir a los tribunales. "Si hace falta, estamos dispuestos a defender nuestra postura en los tribunales", aseguró Gref, quien dijo desconocer los móviles del inesperado cambio de decisión de GM.
El consejero delegado de GM, Fritz Henderson, anunció ayer que se reunirá con los representantes de gobiernos de países afectados por la reestructuración de Opel, entre ellos España, durante noviembre y diciembre, al objeto de presentarles los planes de la compañía. Henderson lanzó un mensaje de tranquilidad respecto a la situación de las fábricas de Opel. Así, explicó que la estrategia de reducción de stock evitará que las plantas sufran recortes drásticos de producción en 2010.
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